Habiendo hundido su espada en el vientre del corzo /

el Príncipe desconoce

la huella que ha dejado en el animal,

lo que se ha quedado de él en su pelaje o en sus pupilas.



Algo suave,

un roce en el corazón, leve corte de.

una pluma del Pájaro de Fuego

o lento decaer de un Cabello de Oro.

Vida

Redactado por Raúl Morales García el Jueves 3 Diciembre 2009 a las 15:13